Argentina. El mercado de alquileres: más oferta, pero con tensiones persistentes
El mercado de alquileres en Argentina atraviesa una etapa de transición marcada por un cambio profundo en su dinámica: tras años de fuerte escasez, la oferta comenzó a recomponerse de manera significativa, aunque la disponibilidad sigue siendo desigual y convive con precios elevados y nuevas formas de segmentación.
Durante el período 2020–2023, el mercado vivió una crisis histórica de oferta, producto de la alta inflación, la incertidumbre macroeconómica y un marco regulatorio rígido que desincentivó la puesta en alquiler de propiedades. Esta combinación llevó a una retracción sostenida del stock disponible y a una creciente informalidad, en un contexto donde muchos propietarios optaron por retirar sus inmuebles del mercado.
El escenario comenzó a cambiar a partir de la derogación de la Ley de Alquileres mediante el DNU 70/2023, que introdujo una fuerte desregulación del sector. A partir de entonces, la oferta mostró una recuperación acelerada: en la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, se registraron incrementos muy significativos en la cantidad de propiedades. Para 2025, el mercado ya evidenciaba un reordenamiento, con una oferta de alquiler superior al mínimo alcanzado en 2023. Sin embargo, este crecimiento vino acompañado de señales de sobreoferta en algunos nichos, con niveles de ocupación bajos y rentabilidades más acotadas.
A pesar de esta mejora general, la disponibilidad sigue siendo heterogénea. Las zonas con mejor conectividad, servicios y cercanía a centros laborales —como ciertos barrios de CABA y el corredor norte del Gran Buenos Aires— continúan mostrando menor stock relativo y alta rotación de unidades. En contraste, otras áreas presentan mayor cantidad de publicaciones, aunque con tiempos de absorción más largos, evidenciando un mercado fragmentado.
En paralelo, los precios continúan bajo presión. Durante 2025, los alquileres registraron aumentos significativos reflejando tanto la inercia inflacionaria como el reacomodamiento del mercado tras la liberalización. En este contexto, el mercado actual combina señales aparentemente contradictorias: más propiedades disponibles, pero aún con dificultades de acceso. La recomposición de la oferta alivió parcialmente la escasez crítica de años anteriores, pero no resolvió los problemas estructurales vinculados a la asequibilidad, la volatilidad económica y la falta de previsibilidad de largo plazo.
Así, el mercado de alquileres en Argentina se encuentra en una etapa de mayor dinamismo, con un rol creciente de la oferta y una mayor diversidad de opciones, aunque todavía atravesado por tensiones entre disponibilidad, precio y acceso que continúan condicionando su evolución.
Fuente: iProfesional, Infobae, Mercado Libre, iProUP
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